Desde los años 80 del S. XX estamos sufriendo cambios extraordinarios principalmente económicos. Las actividades y las conexiones transnacionales son más habituales y más rápidas gracias a los avances tecnológicos y en las comunicaciones. Esto ha desembocado en un crecimiento impresionante del comercio internacional no sólo del producto manufacturado sino también, y de forma destacada, la transferencias de servicios y de información. Un proceso llamado "MUNDIALIZACIÓN" que han convertido las fronteras en simples líneas imaginarias en un mapa de papel donde todo tipo de producto puede recorre el mundo buscando comprador.
Existe la posibilidad de establecer comunicaciones instantáneas de una parte a la otra del mundo y un sistema financiero globalizado donde el dinero se ha vuelto "volátil" y corre de empresa a empresa, de banco en banco, de país en país en segundos sin controles de fronteras y, por tanto, sin control de los Estados.
No existe ningún organismo internacional consensuado entre todos los países que establezca criterios unitarios e igualitarios para todos. Tenemos El Fondo Monetario Internacional o FMI (en inglés: Internacional Monetary Fund, IMF), el Banco Mundial (BM) y la Organización Mundial del Comercio o OMC, órganos que en su momento se crearon para establecer políticas económicas sostenibles a nivel internacional y para facilitar el comercio y reducir las desigualdades económicas.
Lo cierto es que estas organizaciones están dominadas, en voz y voto, por los criterios de las grandes potencias económicas que marcan las pautas y buscan las políticas que más les convienen a sus intereses particulares desdibujando el objetivo final para el que fueron creadas. La realidad se impone y las desigualdades entre norte y sur, entre pobres y ricos crece imparablemente.
La clase política ha limitado y reducido a la mínima expresión las reglas de control del mundo de las finanzas que se establecieron en los años 70 del siglo XX (en la conferencia de Bretton Woods). Cada uno procura mejorar su posición como economía dominante.
Se ha impuesto las políticas liberales que se suprimen los controles y las normas estableciendo exclusivamente unas pautas de "buenas prácticas" que son omitidos de forma habitual.
¿Existe voluntad política para cambiar este panorama? Para algunos autores los organismos internacionales como la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) están haciendo un gran esfuerzo para cambiar las políticas, otros autores todo cambio sólo es maquillaje para disimular la realidad. Un ejemplo desconcertante lo tenemos con los paraísos fiscales (territorios con secreto bancario), que en su momento se crearon por el beneficio de los grandes capitales y de las grandes empresas multinacionales que estableciendo la gestión de sus beneficios en este territorios reducen los costes en impuestos que deberían pagar en sus países de origen aumentando así el beneficio particular en detrimento del interés general. Todo ello de forma legal y aceptada por la clase política.
La OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) desde el año 1996, consciente del prejuicio que provoca el aumento del uso de los paraísos fiscales en la economía, ha intentado establecer medidas para erradicarlos. Estableció una "lista negra" con 41 países sospechosos de ser paraísos fiscales por su normativa fiscal. Muchos de estos "paraísos" apresuraron a cambiar algunas pautas en su regulación bancaria para lavar la imagen de forma diplomática ante la opinión internacional y así salir de la mencionada lista. Actualmente sólo dos islas de Oceanía salen a la lista: Nauru y Niue.
Han salido de la lista todo lo demás: Suiza, Gibraltar, Mónaco, Liechtenstein, Guernesey, Jersey, La isla de Man, San Marino, Islas Mauricio, Seychelles, las Islas Caimán, las Islas Vírgenes Británicas etc.
¿Todos ellos han dejado de ser paraísos fiscales? Sencillamente no. Evidentemente, en estos espacios geográficos continúa circulando el dinero proveniente del fraude fiscal y el blanqueo.
Sencillamente es que las pautas establecidas por la OCDE sólo hacían referencia a jurisdicciones con secreto bancario pero no se ha tratado los espacios conocidos como offshore o extraterritoriales. Los espacios offshore son espacios donde se realizan negocios principalmente con personas no residentes en el territorio o mejor dicho que su domicilio legal y fiscal son en otro país. Las grandes empresas crean filiales en estas zonas porque les permite mover el capital, hacer cambios de moneda y hacer transacciones de forma rápida y eficaz. Ahora bien, estos espacios no regulados también facilitan el fraude fiscal porque quedan casi eximidos de pagar impuestos y pueden hacer operaciones financieras sin control y sin las obligaciones que en los países de origen establecen. No hay normativa de derecho societario, es decir, no tienen que presentar balances anuales, ni obligación de guardar los datos contables. Todos los países que la OCDE suprimió de la lista negra de paraísos fiscales son aún espacios offshore.
Aparte de los espacios offshore, existe otro elemento que facilita el fraude fiscal y el blanqueo, estamos hablando del Clearing que significa sistema de compensación de transacciones entre bancos. El sistema permite que las transacciones se produzcan en un espacio intermedio agilizando y permitiendo gran rapidez en dar respuesta a las obligaciones entre bancos. Las transacciones monetarias extraterritoriales del Clearing se hacen sin que se tenga que hacer público las cuentas y no las realiza ningún organismo internacional independiente sino que las realizan dos instituciones privadas Euroclear y Cedel que tienen casi el control total del intercambio de obligaciones. La compra y venta de obligaciones permite dejar y pedir dinero en crédito sin tener que justificarlo ante ningún gobierno y sólo queda registrado en la documentación interna de los bancos convirtiéndose en uno de los productos estrella de las grandes fortunas que quieren blanquear.
Evidentemente, las grandes empresas se aprovechan de este sistema, totalmente legal, para pagar menos impuestos evitando el control de sus países, aumentando sus beneficios en detrimento de los compromisos con el mantenimiento del estado del bienestar en sus países de origen y su población.
En este aspecto ningún organismo con voz y voto en el sistema económico se ha atrevido a poner pautas.
No existe ningún organismo de control económico que haya sido creado por la ONU o por lo menos que lo formen la mayoría de países del mundo. Todas las organizaciones que pueden influir en las dinámicas de funcionamiento del sistema económico son controladas por el propio sistema. Esto es como decirle al lobo que vigile el rebaño de ovejas de posibles depredadores.
Aquellos que deberían establecer los mecanismos de control, los políticos, han quedado sometidos a la lógica de los poderes económicos dando prioridad a los intercambios privados sin tener presente si estos intercambios puedan perjudicar los intereses generales. Este hecho ha tenido sus consecuencias.
La nueva situación económica internacional provoca que los Estados pierdan capacidad de control sobre las actividades y negocios que se desarrollan. Todo lo contrario, los gobiernos han reducido sus exigencias de compromiso social al empresario (calidad de vida de sus trabajadores, mejores sueldos, estabilidad laboral, etc.) Y han propiciado políticas facilitadoras del libre mercado para que sus empresas sean más competitivas a nivel internacional.
En definitiva, ha desaparecido el conocido por los sociólogos como "capitalismo productivo", basado en la redistribución de la riqueza, donde la empresa asumía una función social potenciando la mejor calidad de vida de los trabajadores así como su estabilidad laboral, gracias a cierto control por parte de los Estados. La nueva economía mundial interconectada, con menos control de los gobiernos, y con un claro compromiso por el libre mercado ha permitido que las empresas practiquen un "capitalismo especulativo" (también llamada por otros autores economía canalla o capitalismo salvaje), es decir, una política económica y de mercado que busca exclusivamente el máximo beneficio particular sin valorar los costes sociales que sus acciones conllevan (aumento de la pobreza, desigualdades sociales, problemas medioambientales, etc.).
La economía se ha sometido a las pautas de la especulación financiera, donde todo vale, donde el mercado se alimenta del dinero en circulación buscando el máximo beneficio individual con el mínimo gasto sin importar el origen de este dinero ni su propietario. El dinero puede tener origen en el simple comercio legal de bienes y servicios, como de productos financieros tales como acciones, obligaciones y derivados pero también y llega todo aquel dinero proveniente de la evasión fiscal, la corrupción, blanqueo de dinero y, evidentemente, los "negocios" del crimen organizado. La poca regulación de complejo entramado financiero ha permitido que las malas prácticas se conviertan en herramienta habitual de trabajo.
Una encuesta realizada por la organización independiente "Transparency Internacional" en 2002 realizada a diferentes personas vinculadas con el mundo de la economía permitieron observar que los países industrializados utilizaban prácticas ilegales, como el soborno, para influir en el comercio y en las inversiones internacionales. Un ejemplo, en el año 2012, siete bancos de gran renombre los americanos Citigroup, JP Morgan, los alemanes Deutsche Bank, la suiza UBS y los británicos Royal Bank of Scotland, Barclays y HSBC han sido inculpados por el fiscal jefe de Nueva York para manipular el "Libor", en beneficio propio. El "Libor" es el tipo de interés para préstamos entre bancos y sirve como referencia en las operaciones financieras de todo el mundo.
Evidentemente, en este nuevo contexto socioeconómico, el Crimen Organizado Transnacional ha encontrado una puerta abierta a expansionarse ya sean ampliando su abanico de posibilidades de enriquecerse con la perpetración del delitos, así como aprovechando el sistema poco regulado para blanquear el su dinero de origen ilícito para reinvertirlo en la economía legal. Sólo hay nutrirse de profesionales del derecho, de la contabilidad y de la ingeniería financiera para ampliar sus beneficios y eludir la acción de la policía y la justicia.
El crimen organizado no ha inventado nada, sencillamente utiliza los medios e instrumentos que las empresas "legales" ya utilizan en el nuevo mercado global.
Un ejemplo claro lo tenemos con uno de los bancos más importantes del mundo, el HSBC. El mencionado banco fue víctima de apropiación de datos de clientes por parte de un trabajador de una de sus sucursales en Suiza, el llamado caso "Falciani". La información obtenida por el trabajador acabó en manos de las autoridades francesas que las difundieron a otras autoridades entre ellas el gobierno de España, USA, Reino Unido, Italia y Francia. La información permitió localizar gran número de grandes fortunas que habían realizado fraude fiscal. En Italia nombres destacados como el joyero Gianni Bulgari y el modisto Valentino y Renato Balestra hasta un total de 700 personas permitiendo a la policía italiana localizar más de 5.270 millones de euros. En España, Hacienda comprobó más de 600 personas y permitió detectar 6.000 millones de euros defraudados al Estado. Entre los defraudadores había familiares de uno de los banqueros españoles más conocidos, Emilio Botin, a los que se les detectó 200 millones de euros defraudados. Sólo en Francia se recuperaron 12.000 millones de euros. El mismo banco en el año 2012 ha vuelto a ser víctima de otro escándalo. El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó al banco de blanquear dinero proveniente del narcotráfico mexicano y de personas de origen iraní relacionado con terrorismo y todo ello consciente del origen ilícito del dinero.
Como decía Jaume Curbet:
"Puede afirmarse que las finanzas modernas y el Crimen Organizado Global se sustentan mutuamente, dado que ambos necesitan para crecer que se supriman las reglamentaciones y los controles cívicos nacionales e internacionales".
"Puede afirmarse que las finanzas modernas y el Crimen Organizado Global se sustentan mutuamente, dado que ambos necesitan para crecer que se supriman las reglamentaciones y los controles cívicos nacionales e internacionales".
Las organizaciones criminales transnacionales han creado una simbiosis entre el mundo legal y el ilegal. Por ejemplo ayudan a algunas empresas legales a realizar actos ilícitos como la vulneración de la normativa medioambiental eliminando productos contaminantes fuera de los conductos reglamentarios o aprovechan las estructuras de empresas legales para blanquear el dinero. A su vez, el crimen organizado tiene la particularidad de que en la actualidad se ayuda de empresas legítimas ya sea como herramienta para realizar sus actividades ilícitas o como medio para ocultar el origen fraudulento de sus actividades mediante la especulación urbanística, empresas "fantasma" o sociedades pantalla. Es más, tienen empresas y negocios totalmente legales en una voluntad de diversificarse y aprovechar al máximo todas las posibilidades que ofrece el nuevo mercado global. En relación a esta práctica del crimen organizado es importante destacar la siguiente afirmación de Carlos Resa Nestares en relación a las actividades del crimen organizado:
"De hecho importantes investigaciones en Estados Unidos y Europa demuestran que no sólo se produce un acoplamiento con las actividades de las empresas legales, sino que importantes segmentos de la economía legitima ha sido penetrada por el crimen organizado"
Y Jaume Queralt sentencia:
"La globalización aceleró exponencialmente la naturaleza de un mercado ya existente, que podríamos llamar multidimensional, en el que la economía legal, la economía sumergida y la economía ilegal se configuran como compartimentos de un único mercado que da vida en escenarios complejos en los que las relaciones entre los diferentes operadores de la complicidad a la convivencia y al conflicto, y del intercambio permanente al negocio ocasional. Partes distinguibles pero inseparables. (...) Es así como la economía legal y la democracia nos aparecen como las primeras víctimas del matrimonio de conveniencia entre la criminalidad económica y la economía criminal”
Así pues, en un mercado de entramados financieros donde es difícil saber el origen real del dinero y que, de hecho, no importa nada mientras se tenga para invertir y especular es difícil establecer dónde empieza la economía legal y donde empieza la criminal.
Los expertos afirman que la forma más eficaz de poner fin al crimen organizado transnacional es persiguiendo su capacidad de blanquear las grandes sumas de dinero de origen ilícito. Ahora bien, regular y controlar eso sería poner en duda el propio sistema financiero.
Curbet, J. “Temeraris atemorits. L’obsessió contemporània per la seguretat”. Ed. CCG Edicions (2007) (en catalán)
Curbet, J.: Articulo “La criminalización de la economía y la política”. Publicado a la revista digital “Seguridad Sostenible. Gobernanza y Seguridad Sostenible. Edición 13, publicado el 7 d’octubre de 2003. Pagina Web http://iigov.org. (Actualmente la revista digital a dejado de ser activa y la Web no esta disponible).
Queralt, J. “La Gomorra Catalana”. Angle Editorial (2011) (edición en catalán)
Fernández Steinko, A. "Las Pistas Falsas del crimen organizado. Finanzas paralelas y orden internacional". Ed. La Catarata 2008.
Alandete, D. Artículo: “ El Senado de EE UU acusa a HSBC de blanqueo de dinero del narcotráfico”. Publicado en el diario El País el 17 de julio de 2012. Edición digital:
http://internacional.elpais.com/internacional/2012/07/17/actualidad/1342508679_820810.htmlAlandete, D. Artículo: “ El Senado de EE UU acusa a HSBC de blanqueo de dinero del narcotráfico”. Publicado en el diario El País el 17 de julio de 2012. Edición digital:
Altozano, M. Artículo “El ‘ladrón’ de datos del banco HSBC se ofrece a ayudar a la justicia española” Publicado en el diario El País el 13 de agosto de 2012. Edición digital:
http://politica.elpais.com/politica/2012/08/13/actualidad/1344888088_587823.html
García Ramones, A. Santamaria Carreras, G. “Proceso de eliminación de paraísos fiscales.” Cuadernos de Formación. Escuela de Hacienda Pública. Instituto de Estudios Fiscales (España). Colaboración 33/10. Volumen 11/2010. Trabajo presentado al I Curso Avanzado de Fiscalidad Internacional celebrado en la Escuela de la Hacienda Pública del Instituto de Estudios Fiscales en el segundo semestre de 2009. Publicado en Internet:
http://www.ief.es/documentos/recursos/publicaciones/revistas/cuadernos_formacion/11_2010/33_10.pdf
Imágenes
Bolsa de valores de Sao Paulo (Brasil). Autor: Rafael Matsunaga. Fotografía con licencia pública.
Sede Fondo Monetario Internacional en Washington DC (EUA). Fotografía de dominio público.
Chateau de Muette, París (Francia).
Sede de la OCDE. Autor: Pymouss. Fotografía con licencia pública.
Fotografía del comiso de 205 millones de dólares del narcotráfico en una operación de la policía mexicana y la DEA en el año 2007. Fotografía de dominio público.